Escucha las señales
Muchas veces esperamos a que aparezca el dolor para prestar atención.
Sin embargo, el cuerpo suele enviar señales mucho antes: cambios en el sueño, en la energía, en el estado de ánimo o en la forma en que enfrentamos el día.
Escuchar esas señales no significa vivir con preocupación, sino desarrollar una relación más consciente con nuestra salud.
La prevención comienza con la observación y el acompañamiento adecuado.
